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Donde los romanos vieron el fin del mundo. Finisterre es visita obligada por lo que representa en el imaginario gallego, la denominación Costa de la Muerte habla por si misma, así como por lo que supuso geográfica e históricamente. A mayores, la belleza de esta costa no dejará indiferente al viajero. Oficialmente, abarca desde Malpica hasta Finisterre pasando por pueblos tan genuinos como Laxe, Corme, Camariñas, etc.
Si se sale desde Santiago se puede optar por partir hacia Noia, digna de una atenta visita, y continuar por la carretera de la costa en dirección norte. Muros es un precioso pueblo costero con un pequeño y bonito casco antiguo a pie de mar. La carretera avanza para llegar a Louro, Lira y Carnota, localidad situada en la base del monte Pindo y orgullosa de poder afirmar que el arenal más grande de Galicia se encuentra entre sus límites. Si continuamos llegaremos a Cee y, posteriormente, a Finisterre.
Si partimos desde A Coruña tomando la carretera C-550 nos dirigiremos directamente hacia Finisterre. Evidentemente, la costa está sembrada de pequeños pueblos marineros en los que realizar una reparadadora pausa: Malpica, Corme, Laxe, Camariñas, Muxía. En cualquiera de estos pueblos disfrutaremos de un marisco excelente y un percebe sabroso. El punto geográfico más occidental de Europa se encuentra en Finisterre que nos sobrecoge por su vista panorámica sobre las aguas del vasto océano Atlántico. |