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El Santísimo Sacramento se expone desde tiempos inmemoriales en la Capilla Mayor. Se cree que la catedral puede ser la primera iglesia de Lugo, si bien no se tiene prueba de ello. El obispo Odoario, a mediados del S.VIII, fue el encargado de llevar a cabo las tareas de rehabilitación del edificio preexistente. Dada la gran belleza del templo construido se utilizó, por orden de Alfonso II El Casto, como base y modelo para la construcción de la catedral de Oviedo.
En 1129 el obispo Pedro III, ayudado por otras personalidades relevantes de la ciudad, se vió empujado a construir un nuevo edificio debido a los daños sufridos por la antigua construcción por guerras y por las carencias de construcción. El maestro Raimundo acometió las obras bajo el estilo arquitectónico imperante en aquella época, el románico, y estructuró un edificio formado por tres naves, crucero y una cabecera triabsidal.
Con el tiempo, y hasta finales del siglo XIX, la catedral de Lugo ha ido sufriendo varias reformas que le han ido confiriendo diversos estilos propios cada uno de ellos de la época correspondiente: gótico, barroco y renacentista.
No es una obra especialmente conocida del románico español, no obstante, a los amantes del románico les sorprenderá. |