Galicia está allí donde los griegos antiguamente vieron el fin del mundo , y Homero dijo de ella que el sol terminó aquí su rotación para salir al nuevo día por el este.
Galicia, pais verde de España, está al margen, por lo de ahora, del turismo de masas. Es un destino privilegiado para el turista individualista y, por ello, una clara y abierta recomendacíon. Los propios españoles están al corriente desde hace tiempo.
En Galicia se puede todavía encontrar una hospitalidad como casi ya no existe en otros lugares turisticos de España. Playas kilométricas en la costa invitan a bañarse, bucear, pescar, navegar a vela o hacer surf. Incluso en verano, muchas playas no están abarrotadas de gente. Al interior, la montaña y el campo, siempre verde con pinos y eucaliptos invitando a caminar. Más al norte se puede visitar, no sin asombro, la famosa ´Costa da Morte´, una de las costas más abruptas de Europa.
Una suave brisa veraniega alivia en los meses en los que hace mucho calor. Y gracias a la corriente del Golfo de Vizcaya uno se puede bañar hasta octubre.
Pescado y mariscos forman parte de la dieta gallega. De hecho, el 95% del pescado y marisco en España viene de Galicia. La cocina gallega del litoral ofrece una amplia cantidad de platos con pulpo, pescado, centollos, langostas y almejas. Todos las piezas son pescadss por los pescadores de los pintorescos pueblos. En cualquier caso se debería probar el pulpo gallego, en las fiestas o mercados a ser posible, donde lo sirven con vino de la casa bajo grandes carpas. En el interior, si bien el pescado sigue ocupando un papel importante, las carnes toman mayor protagonismo.